Este año me ha tocado cumplir 25 años. Yo no le he dado importancia en ningún momento, porque pensaba que iba a ser como un cumpleaños más. Sumas otro año y ni te enteras. Sin embargo, a medida que pasan los días me estoy notando algo más mayor, por diferentes razones:
1) En los artículos sobre belleza y estética ya paso del grupo de jovencitas al grupo preventivo de alto riesgo. Es decir, ya no estoy en el grupo de 18 a 24 años en el que todo es genial y todas estamos estupendas. Ya estoy en el grupo de 25 a 40 años, y me aconsejan empezar a usar crema antiarrugas para las patas de gallo. Sin embargo, yo sigo teniendo el peroxibén en la mesilla. Nunca se van a ir mis granos o es muy pronto para usar una antiarrugas?? Que tengo que hacer, ponerme un poco de crema antiarrugas y otra antigranos y rosa de mosqueta para borrar todo y, y, y....
2) Ya no lloro por la muerte de Mufasa, lloro porque Julia Roberts al final se queda sola en "La Boda de mi Mejor Amigo"
3) Cuando oigo la palabra michelín no pienso en una marca de neumáticos
4) Se me empieza a caer todo, menos los pelos de las piernas que siguen ahí, bien aferrados
5) En mi cumpleaños ya no invito a litros, invito a pintxos
6) Prefiero ver Salvame Deluxe con un copazo que salir a bailar
7) Casi siempre salgo, como mucho, un día a la semana. Y cuando llega ese día de la semana siguiente, todavía no me he recuperado bien del estrago anterior
8) Cuando oigo el grito guerrero "Rrrrrronda de txupitosss" ya no aplaudo, reprimo las náuseas que me abruman automáticamente
9) Odio a los chicos de gossip girl. Hace años los hubiera odiado por ser malcriados y engreídos. Hoy por hoy por envidia. Y de la mala
10) Odio a los adolescentes, por malcriados y engreidos
11) Prefiero la ropa de Carmen Lomana que la de Hannah Montana (a la que también odio por cierto)
12) Ya no quiero ser uno de esos niños que van a los programas de televisión a cantar, bailar o hablar con Bertín. Ahora los ahogaría
13) Voy por la calle y me fijo en los escaparates de baños y cocinas, y digo...¡¡¡Mira qué grifo!!!
14) Prefiero pasar una tarde en Ikea que en Artea (de hecho, odio Artea)
15) Prefiero hacer la compra por internet a soportar un duelo al amanecer con las señoras de los carros
16) Tengo que cenar Special K para entrar en mis vaqueros y olvidarme de mis queridas empanadillas
miércoles, 5 de mayo de 2010
jueves, 29 de abril de 2010
¿QUÉ QUIERES SER DE MAYOR?
Parece que fue ayer cuando tuvimos la despedida del colegio, y sin embargo, en unos días, tengo la despedida de la universidad.
Es curioso cómo van pasando las etapas de la vida, casi sin que te des cuenta. Y cómo va cambiando uno mismo sin apenas percibirlo. Y las expectativas
Cuando era pequeña, siempre creí que sólo iba a poder ser feliz sobre un escenario, montando espectáculos enormes y siendo bailarina y cantante en la compañía de Xuxa Park. Mis más allegados lo pueden corroborar. Eso sí, en mis tiempos libres iba a ser cajera de supermercado. Eso seguro.
Luego la idea se fue disipando, sobre todo cuando descubrí que Xuxa era una putita, cosa que me marcó, todo hay que decirlo. Así que bajé un poco mi listón, y pensé que sería feliz siendo la actriz protagonista de una película de Leonardo Di Caprio. Sólo de una, daba igual cuál. FUe el llamado efecto Titanic.
Cuando se pasó la época de la Super Pop y fui poniendo los pies en la tierra, decidí que iba a ser feliz teniendo mi propio laboratorio. Iba a ser la mejor científica e iba a encontrar todas las vacunas posibles, y a descubrir todos los entresijos familiares de Ambiciones con mis pruebas de ADN.
Resumiendo, creía que sólo sería feliz si fuera alguien importantísimo y muy rico.
Pero hoy por hoy.....no sé si será que me estoy haciendo mayor o que lo de ser rico en este país parece imposible, pero lo que realmente me hace feliz son las cosas más sencillas, las que muchas veces no valoras y sin las que, sin embargo, la vida no tendría sentido.
Un abrazo de Paula. Una llamada de teléfono de Irigoien. un finde con Agus. Las charlas médicas con Mane. Una tarde con mi madre en la terraza o una partida de mario bross en la wii con ella. Una cena con mi padre. Las noches en Suesa. Las noches en la Zona. Los partidos del athletic. Una tarde con Miren. Largas horas con Gabe. Rememorar viejos tiempos con Carlota. Fumarme un piti con Silvia. Pisar la arena. Oler el mar. Encender una chimenea. Sentir el viento en la cara. Pampero-cola. Fito. Bailar bad romance con mery a todo gas. Pasear por Caravia.encontrarme a Nere y sentir que todo sigue igual. Praves.llorar con carla. Reir con Ruth. Una cerveza en el puerto Viejo. Una caña en el Golfo. Desvariar con Inés tiradas al sol. Compartirlo todo con Borja. Vivir.
A día de hoy me da igual cuál será mi meta o qué será de mí. Podría haber estado horas enumerando pequeñas cosas que me llenan día a día. Y con ellas soy mucho más rica de lo que jamás hubiera podido imaginar.
Por fin, he descubierto lo que quiero. Yo de mayor quiero seguir siendo una parte de vuestras vidas.
Esta canción lo explica muy bien. No tiene desperdicio
Es curioso cómo van pasando las etapas de la vida, casi sin que te des cuenta. Y cómo va cambiando uno mismo sin apenas percibirlo. Y las expectativas
Cuando era pequeña, siempre creí que sólo iba a poder ser feliz sobre un escenario, montando espectáculos enormes y siendo bailarina y cantante en la compañía de Xuxa Park. Mis más allegados lo pueden corroborar. Eso sí, en mis tiempos libres iba a ser cajera de supermercado. Eso seguro.
Luego la idea se fue disipando, sobre todo cuando descubrí que Xuxa era una putita, cosa que me marcó, todo hay que decirlo. Así que bajé un poco mi listón, y pensé que sería feliz siendo la actriz protagonista de una película de Leonardo Di Caprio. Sólo de una, daba igual cuál. FUe el llamado efecto Titanic.
Cuando se pasó la época de la Super Pop y fui poniendo los pies en la tierra, decidí que iba a ser feliz teniendo mi propio laboratorio. Iba a ser la mejor científica e iba a encontrar todas las vacunas posibles, y a descubrir todos los entresijos familiares de Ambiciones con mis pruebas de ADN.
Resumiendo, creía que sólo sería feliz si fuera alguien importantísimo y muy rico.
Pero hoy por hoy.....no sé si será que me estoy haciendo mayor o que lo de ser rico en este país parece imposible, pero lo que realmente me hace feliz son las cosas más sencillas, las que muchas veces no valoras y sin las que, sin embargo, la vida no tendría sentido.
Un abrazo de Paula. Una llamada de teléfono de Irigoien. un finde con Agus. Las charlas médicas con Mane. Una tarde con mi madre en la terraza o una partida de mario bross en la wii con ella. Una cena con mi padre. Las noches en Suesa. Las noches en la Zona. Los partidos del athletic. Una tarde con Miren. Largas horas con Gabe. Rememorar viejos tiempos con Carlota. Fumarme un piti con Silvia. Pisar la arena. Oler el mar. Encender una chimenea. Sentir el viento en la cara. Pampero-cola. Fito. Bailar bad romance con mery a todo gas. Pasear por Caravia.encontrarme a Nere y sentir que todo sigue igual. Praves.llorar con carla. Reir con Ruth. Una cerveza en el puerto Viejo. Una caña en el Golfo. Desvariar con Inés tiradas al sol. Compartirlo todo con Borja. Vivir.
A día de hoy me da igual cuál será mi meta o qué será de mí. Podría haber estado horas enumerando pequeñas cosas que me llenan día a día. Y con ellas soy mucho más rica de lo que jamás hubiera podido imaginar.
Por fin, he descubierto lo que quiero. Yo de mayor quiero seguir siendo una parte de vuestras vidas.
Esta canción lo explica muy bien. No tiene desperdicio
martes, 12 de enero de 2010
A mis pequeñas Wendys
Una de las mejores cosas de tener sobrinos pequeños es la de poder volver a disfrutar de las películas de Disney de manera encubierta.Hoy ha sido el turno de Peter Pan.
Siempre me ha dado envidia Peter Pan. No sólo vivía en un lugar donde no se crecía, sino que encima sabía volar. Y yo me sentía igual que Wendy, Juan y Miguel. Le miraba incrédula, sin comprender cómo podía volar de manera innata, olvidándose de cómo lo hacía. En realidad no tiene mayor misterio: cuando llevas tanto tiempo haciendo algo, lo acabas haciendo mecánicamente, y ni siquiera lo consideras tan importante, olvidas que hay gente que te admira por eso que haces. Y llegas al punto en el que ni siquiera valoras cómo has llegado a hacer algo tan extraordinario.
Dentro de diez días mis pequeñas Wendys tienen que abandonar el cuarto de los niños. Parece mentira. Todavía recuerdo los primeros días de facultad en los que esa fecha resultaba tan inalcanzable.
No pretendáis ser Peter Pan. Para poder volar de Londres a la segunda estrella a la derecha de un tirón, primero hay que dar vueltas en tu habitación, por si te caes, poder aterrizar en algo blandito.
Vosotras tenéis que poner algo de vuestra parte. No sólo pensar en algo encantador, algo bello muy hermoso. Para conseguir un objetivo, hay que creer en él. Yo desde aquí os mando todo el polvo de hadas que os merecéis
Un beso muy fuerte a todas y mucho ánimo en los últimos coletazos del MIR
Siempre me ha dado envidia Peter Pan. No sólo vivía en un lugar donde no se crecía, sino que encima sabía volar. Y yo me sentía igual que Wendy, Juan y Miguel. Le miraba incrédula, sin comprender cómo podía volar de manera innata, olvidándose de cómo lo hacía. En realidad no tiene mayor misterio: cuando llevas tanto tiempo haciendo algo, lo acabas haciendo mecánicamente, y ni siquiera lo consideras tan importante, olvidas que hay gente que te admira por eso que haces. Y llegas al punto en el que ni siquiera valoras cómo has llegado a hacer algo tan extraordinario.
Dentro de diez días mis pequeñas Wendys tienen que abandonar el cuarto de los niños. Parece mentira. Todavía recuerdo los primeros días de facultad en los que esa fecha resultaba tan inalcanzable.
No pretendáis ser Peter Pan. Para poder volar de Londres a la segunda estrella a la derecha de un tirón, primero hay que dar vueltas en tu habitación, por si te caes, poder aterrizar en algo blandito.
Vosotras tenéis que poner algo de vuestra parte. No sólo pensar en algo encantador, algo bello muy hermoso. Para conseguir un objetivo, hay que creer en él. Yo desde aquí os mando todo el polvo de hadas que os merecéis
Un beso muy fuerte a todas y mucho ánimo en los últimos coletazos del MIR
viernes, 1 de enero de 2010
La minusvalorada sencillez de la despensa
¡¡Qué mítica frase!!: "Nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes". Y qué sabia a la vez. Es lo que me ha venido a la cabeza al querer proceder a mi habitual atracón de año nuevo, ese que sucede sobre las ocho de la tarde, una vez superadas las horas críticas del malestar general.
Como bien saben los que me conocen, eso de no comer entre horas no va conmigo. Siempre me gusta asaltar la despensa a media tarde y robarle algo. Generalmente por simple aburrimiento. Entonces la abro, reviso lo que hay y pienso qué me podría divertir más: "Mmmmm galletas? Uff no, porque con galletas tengo que tomarme obligatoriamente un nesquik, y ahora no me vy a poner a prepararlo, qué pereza, que tengo gula, no hambre" "Mmmmm cacahuetes?? Uff no, que hay que pelarlos, demasiado trabajo" "MMMmmm un sandwich!! sisis, eso sii. Bueno no, que tengo que agacharme a por el pan de molde y encima tengo que pensar de qué me lo pongo"...." Anda mira, patatas!! Genial, solo tengo que abrir la bolsa. Sí, patatas, qué remedio. Con esta mierda de despensa qué voy a comer"
Pero...¿qué pasa si el asalto se va a producir por hambre de verdad y un 1 de Enero?? Ley de Murphy. Abres la despensa y sólo hay turrón de Jijona, de Almendras y de mierdas varias, mazapanes, polvorones, bolas de coco que a saber de dónde salen, porque no les gustan a nadie pero ahí aparecen año tras año. Si quieres embutido no hay un simple paquete de chorizo de pamplona, no. Hay lomos enteros, y a ver quién se pone a cortar eso. Y a ver cómo explico después el sacrilegio de haber usado ese lomo para un bocadillo. Bueno, pues vy a mirar la nevera....sobras! Y encima la mayoría o vienen del mar (cosa que no me gusta demasiado) o como te las comas se te cae el pelo ( y a ver quien merienda un trozo de solomillo)
Así que hoy, sólo hoy y por ser 1 de Enero, sueño con un nesquik con galletas, un sandwich de cualquier cosa o unos cacahuetes......mientras me como un trozo de pan de ayer
¡Qué poco valoramos la sencillez de la despensa!
Como bien saben los que me conocen, eso de no comer entre horas no va conmigo. Siempre me gusta asaltar la despensa a media tarde y robarle algo. Generalmente por simple aburrimiento. Entonces la abro, reviso lo que hay y pienso qué me podría divertir más: "Mmmmm galletas? Uff no, porque con galletas tengo que tomarme obligatoriamente un nesquik, y ahora no me vy a poner a prepararlo, qué pereza, que tengo gula, no hambre" "Mmmmm cacahuetes?? Uff no, que hay que pelarlos, demasiado trabajo" "MMMmmm un sandwich!! sisis, eso sii. Bueno no, que tengo que agacharme a por el pan de molde y encima tengo que pensar de qué me lo pongo"...." Anda mira, patatas!! Genial, solo tengo que abrir la bolsa. Sí, patatas, qué remedio. Con esta mierda de despensa qué voy a comer"
Pero...¿qué pasa si el asalto se va a producir por hambre de verdad y un 1 de Enero?? Ley de Murphy. Abres la despensa y sólo hay turrón de Jijona, de Almendras y de mierdas varias, mazapanes, polvorones, bolas de coco que a saber de dónde salen, porque no les gustan a nadie pero ahí aparecen año tras año. Si quieres embutido no hay un simple paquete de chorizo de pamplona, no. Hay lomos enteros, y a ver quién se pone a cortar eso. Y a ver cómo explico después el sacrilegio de haber usado ese lomo para un bocadillo. Bueno, pues vy a mirar la nevera....sobras! Y encima la mayoría o vienen del mar (cosa que no me gusta demasiado) o como te las comas se te cae el pelo ( y a ver quien merienda un trozo de solomillo)
Así que hoy, sólo hoy y por ser 1 de Enero, sueño con un nesquik con galletas, un sandwich de cualquier cosa o unos cacahuetes......mientras me como un trozo de pan de ayer
¡Qué poco valoramos la sencillez de la despensa!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)